Marchitez por Fusarium en el ricino

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Marchitez por Fusarium en el ricino

Fusarium oxysporum f. sp. ricini

Hongo

Resumen

  • Las hojas se marchitan, se amarillean y caen, comenzando desde la base.
  • El crecimiento se retrasa y las plantas quedan pequeñas.
  • Al cortarlas, los tallos presentan vetas marrones o negras.
  • Las plántulas jóvenes pueden colapsar y morir repentinamente.
  • El marchitamiento puede comenzar en un lado de la hoja o de la planta.

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Marchitez por Fusarium en el ricino

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Síntomas

La enfermedad puede atacar la planta en cualquier etapa, desde plántulas jóvenes hasta plantas de ricino completamente desarrolladas. Al principio, las hojas inferiores se marchitan y se vuelven amarillas. A medida que la enfermedad progresa, este amarillamiento se extiende hacia arriba, y las hojas finalmente se secan y caen. A veces, solo un lado de una hoja o una rama se marchita, mientras que el resto de la planta luce normal por un corto tiempo. Si se arranca una planta enferma y se corta el tallo o la raíz principal, se observarán vetas de color marrón oscuro o negro en el interior. Esto indica que los conductos que transportan el agua están bloqueados. En plantas muy jóvenes, el tallo cerca del suelo puede arrugarse, lo que provoca que la plántula se caiga y muera rápidamente.

Recomendaciones

Control orgánico

Entre las opciones se incluye el tratamiento de las semillas o el suelo con microorganismos beneficiosos, como hongos o bacterias. Estos microorganismos beneficiosos crecen alrededor de las raíces y actúan como una barrera, dificultando la entrada del hongo causante de la enfermedad. Añadir materia orgánica al suelo, como torta de neem o torta de mostaza, también puede ser útil, ya que fomenta la presencia de otros microorganismos beneficiosos que combaten de forma natural el patógeno. Estos métodos son más efectivos cuando se aplican a tiempo, antes de que aparezca la enfermedad, como parte de un plan general para mantener la salud del suelo.

Tratamiento químico

Siempre se debe considerar un enfoque integral que combine medidas preventivas con tratamientos biológicos y respetuosos con el medio ambiente. Controlar esta enfermedad con productos químicos es difícil porque el hongo permanece en el suelo y vive en el interior de la planta. La mayoría de las estrategias de manejo se centran en proteger las semillas antes de la siembra para evitar que el hongo ataque las raíces jóvenes durante su crecimiento. Una vez que la planta muestra signos de marchitamiento en el campo, los tratamientos aplicados a las hojas no curarán la infección. Es fundamental mantener la salud del suelo y las semillas para prevenir la entrada del hongo a la planta.

Qué lo causó

Esta enfermedad es causada por un hongo que vive en el suelo y puede sobrevivir allí durante muchos años, incluso en ausencia de plantas de ricino. Sobrevive como esporas resistentes y latentes en la tierra o en los restos de plantas viejas. El hongo penetra en la planta a través de las raíces, a menudo utilizando pequeñas heridas causadas por el crecimiento o por insectos del suelo. Una vez dentro, crece en las estructuras de la planta que transportan el agua y los nutrientes desde las raíces hasta las hojas. El hongo produce toxinas y bloquea estas estructuras, lo que provoca que la planta se seque. La enfermedad se propaga a través de suelos infestados, agua en movimiento y semillas contaminadas. Prolifera en suelos cálidos y suele ser más grave en campos donde se cultiva ricino año tras año.


Medidas preventivas

  • Utilice siempre semillas de plantas sanas o de fuentes certificadas libres de enfermedades.
  • Seleccione y siembre variedades de ricino que sean conocidas por su resistencia a la marchitez por Fusarium.
  • Alterne el cultivo de ricino con cultivos que no se vean afectados, como cereales o mijo, durante al menos tres años.
  • Evite sembrar en campos donde la enfermedad ya haya sido un problema en el pasado.
  • Aplique materiales orgánicos como estiércol o torta de neem al suelo antes de sembrar.
  • Retire y destruya las plantas infectadas tan pronto como observe los síntomas para detener la propagación del hongo.
  • Limpie minuciosamente todas las herramientas agrícolas, los neumáticos del tractor y el calzado después de trabajar en un campo infectado.
  • Asegúrese de que el campo tenga un buen drenaje para evitar que el agua se acumule alrededor de las raíces.
  • Inspeccione el campo regularmente, especialmente durante el clima cálido, para detectar los primeros signos de marchitez.

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