Moniliophthora roreri
Hongo
La moniliasis afecta a las vainas de cacao en diferentes etapas, y los síntomas cambian a medida que envejecen. La enfermedad solo ataca las vainas y los frutos, sin afectar nunca las hojas ni las ramas. Las vainas jóvenes presentan hinchazón en la superficie con un ligero amarilleamiento. El interior de la vaina se vuelve blando y acuoso. Las vainas en crecimiento experimentan deformaciones e hinchazón más severas, con grandes manchas marrones que aparecen y se extienden por toda la superficie. El área infectada se cubre de esporas blancas y polvorientas. Puede producirse una maduración prematura y la vaina se pudre en su interior, adquiriendo un color marrón rojizo. Las vainas maduras se cubren de manchas marrones aceitosas irregulares que se fusionan y terminan con una capa blanca y polvorienta. Las vainas se vuelven notablemente más pesadas y finalmente se encogen, convirtiéndose en momias negras y duras.
Al igual que los fungicidas químicos, el control biológico es más eficaz cuando se aplica antes de que las vainas se infecten. Algunas especies de Trichoderma han demostrado buenos resultados controlando el hongo cuando se aplican de forma regular y preventiva.
Los fungicidas químicos pueden ayudar a controlar la enfermedad, pero son más efectivos cuando se combinan con buenas prácticas de cultivo. La prevención siempre es mejor y más económica que intentar curar los árboles infectados. Aplique el fungicida en las vainas, especialmente en las jóvenes. Rocíe durante el clima seco. Use pulverizadores motorizados para una mejor cobertura.
La moniliasis es causada por el hongo Moniliophthora roreri. Las vainas jóvenes (de 0 a 3 meses) son las más susceptibles, mientras que las maduras (de 5 a 6 meses) presentan mayor resistencia. Las esporas del hongo se propagan por el viento y las salpicaduras de lluvia, y se ven favorecidas por la alta humedad, lo que convierte a la temporada de lluvias en el principal periodo de propagación de la enfermedad. Sin embargo, las herramientas y la ropa contaminadas, así como el traslado de vainas ya infectadas dentro de la plantación, también contribuyen a la propagación de las esporas. La escasa circulación de aire en zonas de follaje denso también favorece el desarrollo de la enfermedad.